La importancia de una tilde

     No aguanto ver tantas faltas de ortografía, de verdad. Y sí, lo sé, pedir el uso de tildes en internet puede parecer excesivo, pero comienza a ser necesario. Para acreditar mi idea, os dejo con este texto de David Erro (@DErroM94 en Twitter):

El arte de escribir bien
     “K tl sts wp? Krs kdr st nxe pra ir ha vr na pli?” Frases sin sentido como esta (por lo menos para los que nos gusta escribir bien), cada vez se ven más. En algunos casos sirven para acortar el mensajito de marras que le envías a tu novia contándole lo que has hecho en la media hora que llevas sin verla y claro, te ocupa más de un mensaje y los de Timovistar o los de Robafone te cobran el doble; y, puesto que estamos en crisis, decidimos acortar las palabras. Hasta ahí bien; cualquier persona racional puede entender a aquellos que escriben “x” en vez de “por”, o “k” en vez de “que”. Sin embargo, esto que comenzó como un método para ahorrar unos centimillos, se ha convertido en un fenómeno mundial. No contentos con acortar las frases de tal forma que ni los mejores expertos en jeroglíficos son capaces de descifrarlo, les sueltan semejantes patadas al diccionario con la frase mundialmente conocida: “Haber cuando quedamos”; y su contraparte “Debería a ver ido a casa” y todas sus variantes posibles. Y para los que no quieren tener que pensar cuándo se debe usar cada palabra, se creó la fusión de ambas palabras: “aver”. Esto último, quizá en alguna ocasión de estrés o de enajenación mental puede suceder; bien. Pero cuando creías que ya no te podían sangrar mas los ojos (puede que sea una expresión un tanto exagerada); ves a gente escribiendo tales aberraciones como “hempieza”, “hunido” y palabras similares, que no acortan la palabra, sino que la alargan. Todos estos ejemplos que harían que más de uno (incluido Cervantes si pudiese) se llevase las manos a la cabeza, se dan en las redes sociales. Por esto me pregunto: ¿Qué nos cuesta escribir un poco más despacio, fijándonos en la ortografía por el bien común? Si se intenta, al final se le acaba cogiendo práctica; y escribirás incluso más rápido que antes.

     Comparto la misma opinión que David,  podemos esforzarnos un poco más. Al final se nos puede meter en la cabeza y podríamos acabar escribiendo muy mal, incluso a mano. Ya está pasando en jóvenes, incluso en gente adulta, espeluznante.

A continuación, presento otro corto ejemplo de la importancia de una tilde:

Yo calculo que el calculo que calculo el arbitro que arbitro, desanimo al prospero medico que prospero siendo critico con quien critico a quien le medico por un palpito tras un resbalon por un liquido. Y el domine, sin su habito, rotulo en publico el modulo en el que habito.

     Este texto ha perdido completamente el sentido al no ponerle las tildes. Aunque sea exagerado, así ocurre con muchas otras cosas. Otro ejemplo muy interesante sobre las comas se presenta en el blog de Álvaro del Castillo: CLIC AQUÍ PARA IR

     Cambiemos nuestras maneras de escribir y ayudemos a los demás a hacer lo mismo. Yo cada vez que alguien hace una falta ortográfica, le mando un link a la RAE con la solución a su fallo. Aquí hay un montón, las más frecuentes: http://www.rae.es/consultas-linguisticas/preguntas-frecuentes. ¿Alguien más se ha enamorado de la Real Academia Española? ¿Nadie?

¡Nos vemos!

Alejandro.